Alt-J (∆): This Is All Yours

alt-j

Puede que si usas el sistema operativo Windows el comando alt-J te diga más bien poco, pero si utilizas Mac quizás lo hayas utilizado para escribir el símbolo delta (∆), que es el verdadero e impronunciable nombre de este grupo de Leeds que pasó del anonimato de la escena local a ser una de las jóvenes bandas que más expectación están causando en el panorama musical actual en cuestión de meses. Todo ello a causa de su debut, An Awesome Wave, una personal mezcla de folk, rock y electrónica que entusiasmó a crítica y público (ganó el premio Mercury y ha vendido más de un millón de copias) convirtiéndose en uno de los álbumes más relevantes del 2012 con joyas como Breezeblocks, Fitzpleasure, Taro, o Tessellate.

Como era de esperar su segundo trabajo (que se publicó el pasado lunes 22 de septiembre) ha creado una gran expectación, quizás progresivamente aminorada ya que a esas alturas casi todo el mundo había podido escuchar el disco. No sólo es que los singles Hunger of the Pine y Left Hand Free estuvieran disponibles desde el verano, sino que a principios de septiembre el grupo sacó una ingeniosa aplicación que permitía al usuario escuchar This Is All Yours al completo, aunque sólo en determinadas localizaciones (en Madrid, por ejemplo, sólo se podía oír en la Plaza Mayor, el Retiro y el Jardín Botánico). Puede que piensen que los parques son el lugar idóneo para escuchar el álbum o simplemente se diviertan creando una yincana para sus fans pero afortunadamente hace una semana ya se podía disfrutar del disco completo en plataformas como Spotify o Grooveshark, sin necesidad de hacer un pic-nic musical involuntario.

Estrategias de marketing aparte, Alt-J tenían la difícil tarea de no estancarse creativamente tras un debut cargado de ideas frescas que amenazaba con eclipsar sus nuevos trabajos. Faena agravada por la salida el pasado enero del guitarrista y bajista Gwil Sainsbury (que al parecer no resistía el ritmo de vida de un músico profesional) del que sus compañeros aseguran que era el “líder oculto” de la banda. ¿Cumple This Is All Yours las expectativas de los que han sido llamados los nuevos Radiohead?

El disco abre con la inmersiva Intro donde ya podemos ver lo dados que son los de Leeds a los arreglos vocales complejos y los ritmos sincopados que parecen sacados de alguna pieza musical de Steve Reich o Phillip Glass. Eran también características propias de An Awesome Wave y parece que definen algo fundamental de su difícilmente clasificable estilo como banda, plagado de eclecticismos y referencias variadas (ellos mismos evitan identificarse con un único género), pero que tiene un reconocible sabor propio. Tras este ejercicio minimalista nos encontramos con un ciclo de canciones temáticas (Arrival in Nara y Nara) donde la banda explora su lado más melancólico imaginando escenas oníricas como ser un ciervo (to be a deer) en la ciudad japonesa de Nara, conocida por su parque donde los venados pastan con completa libertad.

Con energía irrumpe Every Other Flecke, el tercer y último single del disco, canción en esencia simple pero adornada a base de acertadísimos arreglos e interludios imprevisibles con un sonido muy cuidado y altamente producido. Y es que quien vaya buscando improvisación o un carácter lo-fi no los encontrará en Alt j, a los que se les acusa a menudo de sosez o apatía en sus conciertos (quizás debida concentración que profesan sus integrantes en directo al interpretar su música ciertamente compleja, o eso asegura Thom Green, el batería). En concordancia, se consideran contrarios a actitudes de típica estrella de rock, como la de Jimmy Page (guitarrista de Led Zeppelin), conocido en los años 70 por sus excentricidades al ir de gira, como tirar televisores por ventanas de hoteles. “Si no estuviera en un grupo no haría esas cosas. ¿Por qué tendría que cambiar si compongo música?” comenta lucidamente Joe Newman, el camaleónico cantante y liricista de la banda.

Paradójicamente también han demostrado que saben hacer hits con más sabor al estilo de vida rock and roll, como la facilona Left Hand Free, canción con historia detrás. Parece ser que la discográfica americana no veía Hunger of the Pine como un single al uso (quizás no se habían dado cuenta de que el exitoso debut carecía de un tema de esas características) y a raíz de esto la banda decidió hacer la canción que quizás encaja menos con su estilo, escribiéndola en tan sólo 20 minutos en base a un riff de guitarra pegadizo que encandiló a la citada discográfica. Las palabras de Thom Green acerca de su aportación al tema son muy ilustrativas: “Intenté hacer un ritmo de batería totalmente cliché, no hay nada de mi personalidad ahí”. El tema no es malo, pero si un obviable ejercicio a medio camino entre The Black Keys, Beck y Red Hot Chilli Peppers que desentona bastante con el carácter general del disco. Quizás hubiera sido mejor que se lo hubieran ahorrado.

El que fue el primer single, Hunger of the Pine, si que muestra algunos de los puntos fuertes de la banda y además la acerca a territorios más desconocidos musicalmente, quizás por ser la primera composición sin la participación de Gwil Sainsbury. En un tema con aire downtempo y reminiscencias a sus adorados Portishead, que consigue crear una tensión irresuelta muy sugerente. Y en medio de una melodía tan contemplativa es inquietante, aunque no desentona, escuchar un sample con la voz de Miley Cyrus (declarada fan de la banda) en el que recita repetidamente i’m a female rebel. Puede que la partida de Sainsbury y la mayor presencia de Green, aficionado a los samples y las bases electrónicas, hayan tenido algo que ver en los giros musicales que se aprecian en canciones como esta.

Además de temas de fuerte personalidad con vocación de single como estos, en el disco podemos encontrar graciosos interludios polifónicos como Garden of England, piezas de folk acústico como Pusher y experimentos bastante interesantes como The Gospel of John Hurt, inspirado en la película “Alien: El Octavo pasajero” de Ridley Scott. Pistas de naturaleza muy variada que muestran las inquietudes musicales de una banda que no deja de buscarse a sí misma en los géneros más aparentemente alejados. Asimismo, el disco contiene sorpresas pintorescas como el zumbidos de moscas al final de Arrival in Nara o, en Choice Kingdom, a la banda entonando el Rule Britannia, canción patriótica compuesta por James Thompson, poeta escocés que deseaba la convivencia en armonía de las diferentes naciones dentro del Reino Unido (podía haber sido la banda sonora perfecta para el referéndum por la independencia de Escocia del pasado jueves 18 de septiembre).

Bromas aparte, This Is All Yours es en definitiva un álbum que demuestra que la banda sigue con ideas fértiles y se reinventa hacia sonoridades diferentes pero sin abandonar el carácter polimórfico de su primer trabajo. Quizás han intentado crear temas más simples y condensados como Hunger of the Pine (con buenos resultados) pero afortunadamente conservan esa vena barroca y ecléctica, y, por qué no, algo delirante, donde tiene cabida fusionar las melodías más preciosistas del pop con ritmos rotos y potentes bajos propios de géneros como el dubstep. Y todo eso en temas como Every other Flecke, que demuestra que se pueden componer canciones de poco más de 3 minutos complejas y sorprendentes, huyendo de la superposición de estrofa y estribillo, y sin tropezarse en el intento. Son composiciones nítidas y afiladas acompañadas de unas letras a veces juguetonas (“I’m gonna bed into you like a cat beds into a beanbag. Turn you inside out and lick you like a crisp packet”) con giros cosmopolitas (“Une immense espérance a traversé la terre”) y siempre alucinadas (“Devour me if you really think that you can stomach me”) que sin embargo no me parecen el punto más fuerte del grupo.

Quizás algo vacilante en su desarrollo, como en la irregular Warm Foothills, con la colaboración de Marika Hackman, o la desencajada Left Hand Free, This Is All Yours es un álbum con personalidad propia que consolida a Alt-J en su nivel de exigencia musical y crea nuevas expectativas para el futuro. Puede que si me dieran a elegir entre sus dos trabajos escogería An Awesome Wave, pero como afortunadamente nadie me obliga a exiliarme en una isla desierta con un único disco suyo, puedo disfrutar de estos dos ejemplos de vibrante música cuando desee. Y vosotros también: This Is All Yours.

Alt J

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s